El Gran Reinicio | The Great Reset (En Español)

EL Gran Reinicio es una propuesta del Foro Económico Mundial (FEM) para reconstruir la economía de manera sostenible tras la pandemia de COVID-19 . Fue presentado en mayo de 2020 en Davos, Suiza, por el Príncipe Carlos de Inglaterra y el director del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab. Se utilizará para traer cambios socialistas y medioambientales y la Nueva Orden Mundial.  

¿Qué es “El Gran Reinicio”? 

El Gran Reinicio es un nuevo “contrato social” que  busca crear una identificación electrónica relacionada a las cuentas bancarias y registros de salud de cada persona, sino también una identificación de «crédito social» que dictará cada faceta de sus vidas. 

Aunque la pandemia de COVID-19 se utiliza para justificar El Gran Reinicio, su propósito no está relacionado con la salud, sino con un plan a largo plazo para monitorear y controlar el mundo a través de la vigilancia digital. Es decir, el mundo se restablecerá para depender de la tecnocracia digital dirigida por elitistas autoproclamados. 

Es una toma de poder muy grande, e involucra la reestructuración de las clases sociales para desmantelar la democracia, borrar las fronteras nacionales y gobernar a las comunidades a distancia por parte de un grupo de líderes autoproclamados. Lo que en el pasado se conocía como la “Nueva Orden Mundial” ahora se conoce como “El Gran Reinicio”. 

Este Gran Reinicio busca crear una identificación electrónica relacionada a las cuentas bancarias y registros de salud de cada persona, así como una identificación de crédito que dictará cada faceta de sus vidas. Esta no es una teoría de conspiración, es la realidad. Está sucediendo ahora. Y necesita saber cómo combatirlo antes de que sea demasiado tarde. 

En última instancia, es una agenda tecnocrática que busca integrar a la humanidad en un sistema de vigilancia supervisado por inteligencia artificial. Resulta paradójico que, aunque el plan es marcar el comienzo de una distopía impulsada por la tecnología sin control democrático, se supone que este plan es una manera de regresar la armonía con la naturaleza. 

¿Qué es tecnocracia? La tecnocracia es un sistema económico para asignar recursos que gira en torno a la tecnología, en especial la inteligencia artificial, la vigilancia digital, la recopilación de macrodatos, y la digitalización de la industria y el gobierno, lo que a su vez permite automatizar la ingeniería social y el gobierno social, y elimina la necesidad de una democracia. 

Ahora, La pandemia sólo se está utilizando para cubrir una agenda elitista y globalista que se ha planeado durante décadas… Una globalización acelerada. Como señaló Schwab en el libro de políticas COVID-19: El Gran Reinicio. “Si ninguna potencia puede imponer el orden, nuestro mundo sufrirá una ‘falta de orden global’. A menos que las naciones y las organizaciones internacionales puedan encontrar soluciones para colaborar mejor a nivel global, corremos el riesgo de entrar en una ‘era de la entropía’ en la que la fragmentación, la ira y el provincianismo definirán cada vez más nuestro panorama, al hacerlo menos inteligible y más desordenado.” 

Es decir, no hay lugar para el orden social que surge de manera espontánea y cuando las personas pueden interactuar de manera libre. En cambio, debe haber “un poder” para hacer cumplir el orden social-ambiental-económico-geopolítico que se desea.  

Este proceso no está destinado a terminar. El fin de la pandemia no acabará con esta agenda totalitarista y de esclavitud digital. El plan no es “restablecer” el mundo a un estado que nos permitirá comenzar de nuevo con un medio ambiente más limpio y mejores estructuras sociales. El plan es eludir la democracia y establecer el totalitarismo global en manos de unos pocos. 

Como señaló Schwab en COVID-19: El Gran Reinicio: “Al enfrentarlo, algunos líderes y ejecutivos podrían sentirse tentados a comparar el reinicio con una reanudación, con la esperanza de regresar a la normalidad y restaurar lo que funcionó antes: tradiciones, procedimientos y métodos para hacer las cosas, en resumen, un regreso a la normalidad.” Es importante destacar que, la pandemia se está utilizando para destruir las economías locales, lo que permitirá que el Foro Económico Mundial «rescate» a los países endeudados. 

Sin embargo, el precio de esta salvación es la libertad. El Foro Económico Mundial, a través de estas medidas, podrá controlar a la mayoría de los países del mundo. Y una parte del plan tecnocrático es eliminar las fronteras nacionales y el nacionalismo. 

La Cuarta Revolución Industrial 

Un término relacionado con el Gran Reinicio es “la Cuarta Revolución Industrial”. Esto se refiere a la fusión de sistemas digitales, físicos y biológicos. Como señaló Schwab, “No cambia lo que estamos haciendo, pero nos cambia a nosotros”. 

Buscan crear un nuevo sistema económico construido alrededor de la fusión del cuerpo y la mente con las máquinas y la inteligencia artificial. Es decir, la tecnocracia, un sistema económico con base en recursos centralizados por una élite tecnocrática que tiene el conocimiento para programar los sistemas informáticos, dictará la vida de todos. 

Por supuesto, se promociona como un medio para aprovechar y elevar el potencial humano, cuando en realidad hará todo lo contrario. En última instancia, no solo están tratando de cambiar la definición de lo que significa ser un humano, sino que están conspirando para alterar a la humanidad a través de la tecnología. 

La Cuarta Revolución Industrial no es más que un cambio de imagen de la tecnocracia, fusionada con un movimiento transhumanista. 

Schwab nos asegura que las tecnologías de macrodatos ofrecerán formas innovadoras de servir a los ciudadanos y clientes y tendremos que dejar de oponernos a que las empresas se beneficien de aprovechar y vender información sobre todos los aspectos de nuestras vidas. Será importante establecer confianza en los datos y algoritmos utilizados para tomar decisiones, lo que resume la visión del “gobierno”. 

Estrategia “CortoCircuito” Para Manejar El COVID-19 

En algunas partes del mundo, está resurgiendo el COVID-19, y según algunos investigadores, la mejor manera de combatirlo es por medio de implementar medidas más estrictas a través de la estrategia conocida como “cortocircuito” para controlar la tasa de infección. 

Mientras tanto, otros informes advierten que, aunque el COVID-19 puede ser mortal para una pequeña minoría de personas, también lo es el confinamiento, debido a la pobreza, el hambre y los desafíos de salud mental que provoca. 

El Fraude Del Corona Virus 

Una red internacional de expertos legales y profesionales de la salud se está preparando para iniciar la demanda colectiva más grande de la historia, contra todos los responsables de las medidas globales, desde los responsables políticos locales hasta la Organización Mundial de la Salud. La pandemia de COVID-19 es quizás el mayor crimen contra la humanidad jamás cometido. Las medidas pandémicas estaban destinadas a difundir el miedo para permitir una transferencia masiva de riqueza, y se han utilizado pruebas fraudulentas para mantener el engaño. En realidad, las estadísticas de mortalidad revelan que el COVID-19 no ha provocado tantas muertes como la norma anual, explica la acción propuesta, y no hay evidencia de que el confinamiento y las medidas económicas hayan generado resultados favorables. La pandemia se ha utilizado de manera fraudulenta como un medio para transferir la riqueza y eliminar los derechos humanos básicos. 

Se afirma que la Agenda del 2030 de la ONU con sus Objetivos de Desarrollo Sustentable “asegura la paz y la prosperidad para las personas y el planeta”. Se dice que estas acciones abordan la pobreza y el hambre, mejoran la salud y la educación, reducen las desigualdades y salvan los océanos, los bosques y el clima. ¿Quién puede argumentar contra esas metas tan benévolas? 

Pero eso tiene un precio: Eliminar nuestra libertad personal. Los principales socios del proyecto de los Objetivos Globales de las Naciones Unidas revelan el verdadero objetivo tecnocrático que se esconde detrás de esta fachada, el cual implica integrar a la humanidad en un aparato de vigilancia tecnológica supervisado por una poderosa inteligencia artificial. 

El actual miedo a la pandemia ha sido un detonante perfecto para impulsar estos objetivos. El Foro Económico Mundial y su presidente Klaus Schwab consideran la crisis del COVID-19 como el detonante perfecto para implementar su plan tecnocrático. Las grandes compañías tecnológicas llegarán a rescatar el mundo. 

Esto se integrará en la agenda del G20 y de la Unión Europea, de una manera no democrática, sin ningún debate público o investigación, al ser renombrada como el Gran Pacto Verde. La pura idea de disentir se convertirá en un pensamiento del pasado, porque su vida, salud, oportunidades educativas y laborales, finanzas e identidad, están tan entrelazadas con la infraestructura tecnológica que cualquier búsqueda de libertad resultará en un bloqueo o eliminación del sistema, al dejarlo sin capacidad para aprender, trabajar, viajar o comprar nada. 

Suena descabellado, pero cuando sigue el plan tecnocrático hasta el final, eso es lo que obtiene. Las señales de advertencia están a nuestro alrededor, si estamos dispuestos a observarlas por lo que realmente son. La única pregunta ahora es si suficientes personas están dispuestas a resistirse para marcar la diferencia.   

  

 

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